Nuestra metodología es eminentemente práctica, con estructura y enfocada en aplicar los aprendizajes en el día a día y en la competición.
Entendemos el entrenamiento mental como una parte integral del entrenamiento diario, ya sea en la zona de prácticas o en el campo: además de entrenar la técnica, incorporamos el trabajo mental específico para cada jugador.
Nuestra misión es ayudar a los jugadores a desarrollar todo su potencial, y lo hacemos desde la experiencia real: conocemos el golf desde dentro y sabemos lo que se necesita para rendir bajo presión.
Nuestra idea es clara: los aprendizajes mentales deben entrenarse a diario para poder transferirse a la competición.
Analizamos el perfil mental del jugador, sus patrones en competición, puntos fuertes y aspectos a mejorar.
Trazamos un plan individualizado con objetivos diarios de entrenamiento, alineados con los objetivos deportivos.
Entrenamos variables como la confianza, la concentración, el control de activación, la rutina pre-golpe o la visualización, todo en zona de prácticas y en el campo.
Incluimos retos con presión, objetivos de resultado y simulaciones reales.
La práctica debe parecerse lo máximo posible a la competición real; es donde tenemos que ser más exigentes.
Analizamos qué funcionó, qué no, y hacemos los ajustes y progresiones necesarias para seguir mejorando